Pocas fotos, mucha ruta

Esplendidas panorámicas lebaniegas.
Pocos documentos gráficos tenemos de hace unas semanas, pero sin duda la cantidad de buenas sensaciones que tuvimos valen mucho más. Y es que nos fuimos a tierras lebaniegas a disfrutar de ese clima propio que tiene y que va a la contra del litoral cántabro.

Ya que íbamos lejos y para aprovechar al máximo el viaje nos hicimos una ruta con un primer ascenso en furgo hasta Maredes, desde donde empezamos a pedalear para afrontar la exigente subida a la Viorna. De esta manera pudimos hacer dos de las alternativas que presenta ese pico. Primero bajamos a Maredes para coger el "feelling" al terreno seco que a nosotros se nos hace un tanto extraño. Seguido enlazamos con el sendero de bajada hasta Valmeo, rápido, muy rápido, pero hay que estar atentos a las trialeras de la parte baja que aparecen inesperadas.

Tras reponernos un poco afrontamos el ascenso de nuevo a Maredes, esta vez en bici. Lo hicimos por la carretera que casi se podría considerar una pista. La segunda bajada la hicimos hasta Potes, un sendero que al principio se comparte con el de Valmeo, pero que nada más desviarse nos lleva por una secuencia de curvas donde los más hábiles enlazaran todas seguidas entrando en un túnel de vegetación del que se sale eufóricos. Y con este sendero y sin más problemas acabamos en Potes una mañana 3000.

En la Viorna antes de empezar la primera bajada.

Paraduca en la bajada para descansar las manos.

Cachorro en acción, ya le va pillando el truco a la scott.

Mr. Gelo siempre elegante a la par que inforaml.

This entry was posted on domingo, 31 de julio de 2016. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0. You can leave a response.