Cambiando de planes

Rincones de Monte Aa escondidos entre los árboles.
Muchos contrastes los de el fin de semana pasado, dos días y dos rutas, una en solitario y otra en compañía, una con bosque y barro y otra con bosque y caliza, y la mayor diferencía; una con muy malas sensaciones y otra con sensaciones inmejorables.

Sin madrugar mucho (que hacía frío) salí de casa dispuesto a investigar una zona del bosque de Ucieda. Pero se juntaron la falta de actividad de las últimas semanas y una donación de sangre, y en la primera subida ya me di cuenta que no iba a ir muy lejos. Muy malas sensaciones me hicieron cambiar de plan y quedarme por la zona, mal de pulsaciones, mal de piernas y mal de cabeza con la sensación de ir super despacio. Al final después de conseguir hacer Hayacorva (con un pinchazo también) me animé, con un poco de desgana, a ir a Monte Aa para hacer la peñuca, sólo hay que subir medio Monte Aa más un repecho duro. A lo tonto salieron unos 42km con dos buenas bajadas y muy divertidas con el terreno mojado.

Lo mejor de todo fue que el domingo me encontré muy bien físicamente en una ruta que hicimos por Ramales de la Victoria. Esperaba encontrame más o menos igual que el sabado anterior, pero en cambio fui disfrutando en las duras subidas y gozando de la ruta entera, que rematamos por el sendero del Bocarón, que me atreveria a nombrarle como uno de los más divertidos de Cantabria.


Viejas camberas de Monte Aa.
Coronando el duro y divertido repecho para salir de Ramales. Detrás se ve Peña Busta.

Día con bruma en la espectácular Peña Busta, detrás el Pico San Vicente y debajo el Bocarón.

This entry was posted on viernes, 18 de marzo de 2016. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0. You can leave a response.