No soy mucho de andar con la bici de carretera, de hecho se la tengo que coger a mi padre. Pero de vez en cuando me gusta buscar esas carreteras de montaña olvidadas en las que puedes relajarte y olvidarte de los coches.
Ahora que tengo la enduro desmontada en pleno proceso de renovación, salgo un poco más con la flaca y se me empiezan a quedar cortas esas carreteras solitarias. Aunque por suerte todo tiene solución.
Cuando la carretera se acaba... from DeMevius on Vimeo.
La flecha del tiempo
Hace 6 días

Publicar un comentario