Amanece en Cruz de Fuentes mientras llega uno de los ultrafondistas al avituallamiento.
Este fin de semana tuvo pocas horas de sueño. A última hora me subí al carro de los 10.000 del Soplao pero sólo para echarles una mano con el avituallamiento de Cruz de Fuentes, lo que nos tendría toda la noche despiertos. Por suerte nos hizo una noche espectacular, aunque hizo fresco no fue exagerado y el cielo estuvo despejado.
Y como mi hermano también participó, pues me subí la bici para poder seguirle al acabar de llegar el último participante. Y así sobre las 12 del mediodia del sábado salí hacia Bárcena Mayor para encontrarme con él otra vez, después de que hubiera pasado por Fuentes antes de las 9 de la mañana. Me dió tiempo a echar una pequeña siesta a la sol y sombra de unos castaños y verle pasar. Luego me fui al Alto de Tordías, pero como las bicis ya estaban bajando por Juzmeana me fui a Correpoco para subir la Perroiz y Braña Mayor, y por los pelos no llega él antes a Tordías. Le vi pasar, y para casa a toda leche, eso sí, pasando por Rozas primero. Y luego a ir a verle a la meta, a la que llegó con un tiempo de 20:15 horas, y desde Fuentes remontando a mucha gente.
Yo que no soy de muchas palabras, le hago mi pequeño homenaje con este pequeño vídeo, donde demuestra las ganas, sufrimiento, constancia y fuerza de voluntad que hay que tener para acabar semejante reto.
Amanece entre nubes mientras van pasando los ultras.
Mi hermano llega a Fuentes entre la niebla y fresco después de casi 10 horas.
Bajando a Bárcena Mayor, estos abedules se buscan la vida entre las garmas.
Un buitre que debía haber desayunado bien por lo que le costaba volar.
Esperando en Tordías.
En el kilometro 96 ya cuesta subir.
Camino del Toral, a las vacas les da igual el Soplao.
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