Bosque de Ucieda II


8 meses he tardado en poder hacer la ruta, y más o menos ha sido de una forma furtiva. La empecé a investigar por Diciembre para que vinieran los amigos de Ramales, pero el invierno fue un poco feo y las nevadas que cayeron nos impidieron realizar la ruta. Por unas y por otras la fuimos dejando hasta que hace unas semanas Marta me mandó un mensaje diciéndome que pusiera fecha. Y así hice, puse fecha y sabiendo que Marta se apunta hasta un bombardeo, no iba a hacer la ruta solo.

Habíamos quedado el sábado a las 9:00 en la Casa del Monte de Ucieda. Cuando llegué, para mi sorpresa, había más gente de la esperada. Estaban Miguel y Marta con los que ya contaba, y además se acercaron Gon, Gloria, Michel y Josúe. Buena grupeta para el terreno que íbamos a pisar. Montamos las bicis y empezamos a subir las rampas del Moral. Aunque en las previsiones no daban lluvia, el día estaba gris y alguna nube amenazaba con dejar caer algún chaparrón.

A los 3 kilómetros de subida llegamos a la entrada del sendero de los Puentucos, donde tuvimos que apearnos por primera vez de la bici, aunque alguno lo intento el terreno estaba resbaladizo, lo que me hacia pensar que igual no era el mejor día para meter a gente por allí (el día anterior estuvo lloviendo mucho). Pero según fuimos avanzando vimos que el terreno estaba perfecto y a pesar de que todos llevábamos cubiertas muy rodadoras no tuvimos ningún problema, salvo los pasos imposibles en los que ni en seco se podrían pasar. Fuimos avanzando por el sendero hasta que Gon tuvo la primera avería, rompió la cadena, aunque no hubo problema en repararla y pudimos seguir disfrutando del sendero que estaba perfecto para pasar con la bici. En los pequeños puentes teníamos que extremar la precaución porque resbalaban aún pasando desmontados de la bici. Nos seguimos divirtiendo por el sendero hasta que después de pasar otro puente Gon noto algo raro al levantar la bici, se le había soltado el enganche del basculante al cuadro. Al ser una junta de carbono con aluminio no llevaba soldadura y parece que no aguanto el trote que le dio Gon. Entre Michel y Josúe le hicieron un remiendo con bridas y quedo casi perfecto, permitiendo que Gon puediera llegar, por lo menos, hasta el final del sendero donde se dejo caer por la pista de Hayacorva hacia la Casa del Monte. Los demás después de despedirnos de Gon, y su bosque maldito (siempre que pasa por él tiene alguna extraña avería), nos dirigimos hacia la cabaña de Urizosas por la pista de Hayacorva.

Subimos tranquilos y sin ninguna prisa porque nos ibamos acercando a la parte más dura de la ruta. Para empezar el repecho de subida al refugio ya nos dejo hambrientos, y aprovechamos la campa que hay debajo del refugio para comer y coger fuerzas para empujar la bici. La cosa se ponia un poco fea, el tramo que tocaba ahora era el que peor estaba de toda la ruta, además los helechos habian crecido mucho y aquello era un campo minado con cabarras por suerte el dia gris aullento a los tabanos y no nos molestaron. Después de un kilómetro y pico de subir y bajar de la bici y rascarnos las piernas con los escajos llegamos a las brañas de Mozagro y nos quedaba subir las duras rampas del Toral. Aquí nos encontramos con Rafa que nos vino a ver con la moto, la bici la tenia en el taller. Después de charlar un rato con Rafa empezamos a ascender al Toral, las rampas son duras y algunos pasos tienen mucha piedra por lo que era dificil mantener el equilibrio. Arriba nos encontramos con un paisano leyendo un libro tranquilamente, incluso estaba descalzo.

Conseguimos recuperarnos de la subida y empezamos a bajar hacia los coches. Yo me adelante un poco para buscar la portilla por la que teniamos que cruzar el estacado. En un paso un poco complicado salgo de las rodadas y me meto entre unos tojos que escondian una piedra que no ví y me hizo salir por encima del manillar, por suerte la braña estaba blandita y no paso nada. Me levanté y avisé al resto, mejor lo malo conocido y bajar por las rodadas. Después de cruzar la valla la cosa estaba un poco mejor, dejamos las rodadas de las motos y bajamos por un pequeño y rápido sendero hasta un pequeño prado por el que tuvimos que subir un pequeño repecho para seguir bajando. Seguimos bajando por otra braña llena de senderos de animales y que cada uno podía ir por el que más le gustara. Aquí tambien hubo alguna voltereta sin ninguna consecuencia. Llegamos al bosque donde se nos empezó a complicar un poco la bajada, primero un paso bosque a través y luego un camino abandonado. Al principio al ser llano no habia mucho problema pero luego al empinarse se complicaba bastante porque el agua se canaliza por allí con las lluvias y levanta todas las piedras, incluso en la zona baja el rio pasa por encima del camino. La bajada se hizo un poco dura por las piedras y en alguna zona nos hizo bajar de las bicis, la bajada nos dejo justo en el parkin donde estaban los coches.




Un Saludo.



Amenizado por la música: Kesakoo - Phoosphores

This entry was posted on viernes, 23 de julio de 2010. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0. You can leave a response.