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Sejos II (Brañas de Espinas y Ocejo)


Cuarta vez que subo a Sejos en poco tiempo. Y me parece que volveré a subir antes de fin de año, si el tiempo lo permite, porque hay que enseñar un par de caminos al compañero de batallas que se esta ausentando últimamente.

El sábado madrugué más de lo habitual para poder escuchar y ver algún venao por la reserva. Subí hasta Saja en coche mientras iba amaneciendo y cruzándome con cazadores que se arremolinaban en los pueblos para empezar las cacerias. A las 8 ya estaba saliendo de Saja sobre la bici. Empecé por la carretera porque con el frío que hacía no tenia ganas de subir por la pista que va por detrás del pueblo. Tras cruzar el puente que esta al principio de la pista de Espinas se me cruzó un pequeño corzo delante mio y que pude seguir viendo un rato hasta que se metió por la maleza. Ya con un poco más de alegría seguí por la pista con tranquilidad y sin prisa, intentando no hacer mucho ruido para escuchar a los venaos que ya se oían a lo lejos. A media subida, antes del tramo duro, pare para quitarme el chaleco que ya me estaba dando mucho calor y se empezó a escuchar un venao muy muy cerca. Al estar entre los hayas no le pude ver, pero se le oía cerquísima. Estuve unos minutos escuchándolo y seguí subiendo. Unos kilómetros más arriba me encontré a dos yeguas en el camino, me pareció un poco raro y me puse a mirar para abajo y pude ver a los primeros venaos entre los árboles. Les intente sacar una foto pero la primera salió oscura por el flash y la segunda borrosa (aunque se les puede reconocer, la foto quedó muy mal), una pena porque estaban muy cerca. Continué con la subida hasta que un poco más arriba me encontré con un 4x4 con tres ruedas pinchadas. Habían echado tachuelas por la pista y tenían las ruedas acribilladas. Allí deje a los del coche, y cogí dirección Ozcaba donde pude ver otra manada de venaos, aunque un poco lejos. Llegué a la carretera y la seguí hasta el alto del puerto.

Arriba cogí la pista que sube hasta Rumaceo. La pista es muy pedregosa con zonas técnicas de subida. No fue el día con mejores vistas ya que Campoo estaba cubierto con bastante bruma y la montaña Palentina aguantando unos buenos nubarrones. Aunque se podía ver un globo aerostático sobrevolando la zona y con dirección Alto Campoo. A media subida me encontré con una grupeta de bikers que venían desde Soto. Los fui cogiendo poco a poco en las zonas técnicas cuando cogí al que iba primero me uní a ellos cuatro. Después de una parada de reagrupamiento avanzamos hacía el tramo más díficil de la subida donde antes de afrontarla vemos una hembra con la cría y seguido salió de unos matorrales un venao con una buena cornamenta. Pequeña bajadita después de la rampa donde una bandada de perdices agazapadas en los lados del camino me dieron un susto tremendo cuando pasaba por al lado de ellas. Hasta llegar a Rumaceo más de lo mismo, subida por pista pedregosa. Bajamos de Rumaceo en un momento y nos acercamos hasta la cabaña de Campanario a comer.

Después de comer, y casi hacer la digestión tumbados al sol, nos volvimos a subir en las bicis camino de vuelta. Desandamos lo andado por la pista, aunque no subimos por Rumace y seguimos por la pista hacía el refugio de Tajahierro. A la altura de la cabaña de Reburdiajo me tuve que despedir de los compañeros, ellos continuarían hasta la carretera para bajar a Soto y yo me saldría de la pista para investigar una bajada a Saja. Al salirme de la pista esperaba encontrarme con una pista ya abandonada y quizá algo rota pero cual fue mi sorpresa al ver que los 5 metros de ancho de esas pistas que se abren a lo loco por medio del monte se habían convertido en 30 pedregosos centímetros. El principio era un poco complicadillo con piedra y roca, alguna golpeó los dientes del plato grande. Después de este primer tramo para asustar el sendero se hacía relativamente rápido con algún tramo lento. Unos 2 kilómetros más abajo llegue a la braña de Ocejo, donde estuve un poco perdido. Aunque había un camino que salía desde allí, yo había visto en los mapas otro camino que no encontraba así que me tuve que conformar con el camino. Tras pasar por un hayedo llegué hasta la carretera del puerto y tuve que bajar como un kilómetro por ella para llegar a el mirador de Ocejo. Yo tenia planeado llegar hasta el mismo mirador por el monte pero me equivoqué y habrá que volver a buscar el cruce bueno. Desde el mirador me metí otra vez por el bosque para bajar por Cambillas .La pista es espectacular, es un camino cubierto por un manto de hojas de haya, parece que vas bosque a traves, aunque las hojas esconden alguna traicionera poza de barro.Al final llegue hasta la pista por la que había pasado por la mañana y volví a Saja.



Un Saludo.

Amenizado por la música: The Aggrolites - Dirty Reggae

2 comentarios:

PedroT dijo...

Te leía el otro día y me preguntaba lo bonito que debía ser Sejos, por lo que relatas.

Después de haber estado ayer en los puertos escuchando la berrea puedo decir que más vale 5 minutos en Sejos que 15 días de vacaciones en Canarias.

Un saludo.

pako dijo...

siempre buscando el camino donde empiza el monte.
- eso es lo que me gusta d tus rutas...
--- son atrevidas y con una pizca d aventura

saludos