Montaña Palentina

on viernes, 7 de agosto de 2009


Después de unas semanucas vagueando en esto de escribir, porque de rutas no he parado. Vuelvo a intentar recordar una ruta muy bonita que hicimos por la montaña palentina por lugares por los que no había pasado nadie en mucho tiempo. La ruta la preparó Miguel, un auténtico Sherpa.

El Domingo 19 fue cuando realizamos la ruta, habíamos quedado en Néstar para hacer la ruta. Un poco pasadas las 9:30 empezamos la ruta con el tiempo un poco raro, todos esperábamos un Sol de justicia pero en cambio el cielo estaba cubierto y hacía algo de fresco. Salimos del pueblo por una pista por la que no estuvimos mucho tiempo, la dejamos para pasar campo a través a otra pista que nos llevó hasta Cillamayor después de cruzar las vías del tren. Aquí empezaba la primera cuesta del día, además el Sol hacía acto de presencia y comenzaba a lucir. La subida es corta y nos dirigimos, por una polvorienta pista, hacía el monasterio de Nuestra Señora del Carmen. Pasamos de largo dirección Villabellaco para empezar las aventuras.

Pasamos por el pueblo y nos adentramos en un bosquecillo, con las advertencias de una paisano que nos decía que por allí no había salida. El sendero estaba destrozado por el ganado y alguna zona bastante cerrada por la maleza pero muy bonito toda la zona, aunque salimos con unos cuantos arañazos. En este tramo tuvimos la primera avería, y no fue poca cosa, a Clemon se le perdió un tornillo del basculante y estuvimos un buen rato hasta que lo pudimos solucionar con un tornillo de una multiherramienta y una arandela de una cámara de válvula fina, todo un invento que aguanto toda la ruta. Seguimos por el sendero del bosque que nos llevó hasta las escombreras de minerales de Barruelo. Pasamos por Barruelo por un sendero sin entrar en el pueblo y sin darnos cuenta estábamos subiendo por una pista cobijados por la sombra del bosque de Brañosera.

En la parte de arriba el bosque desapareció para dar paso a una bajada por una pista muy pedregosa y polvorienta. Con el polvo que se levantaban los primeros los demás casi ni veíamos la pista hasta que en una curva uno entro un poco pasado y el que iba detrás se quedó parado para esquivarle montando una buena polvareda que no dejaba ver. Por suerte la curva tenia escapatoria y los que venían detrás pudieron esquivar a la gente yéndose rectos sin hacer una colisión múltiple entre nosotros. Seguimos bajando con precaución y después de subir unos repechetes llegamos a Brañosera donde paramos a coger agua en la fuente antes de la siguiente subida. Después de echar unos tragos de agua no subimos en las bicis para afrontar la última subida. Era parecida a la anterior, la primera parte transcurre a través del bosque, aunque a media subida nos metimos por un senderillo para evitar un tramo de pista. Volvimos a salir a la pista y seguimos subiendo hasta llegar a la altura de los aerogeneradores.

La bajada al igual que la anterior fue muy polvorienta, pero tenia una zona de bosque que al estar en sombra no se veía muy bien. Y al igual que en la otra bajada en una curva hubo un pequeño susto y un recto a la escapatoria. Seguimos bajando, ahora dejando bastante distancia entre unos y otros porque no se veía nada, o ibas pegado a la rueda del de delante o dejabas unos 50 metros porque sino el polvo no te dejaba ver nada. Al llegar a una braña nos desviamos hacia la derecha por un camino de tierra con mucho polvo. No estuvimos mucho en el camino, pronto nos metimos entre los árboles y salimos a un prao sin ningún tipo de camino o sendero. Cruzamos una carretera y la vía del tren para coger otra pista que no tardamos en abandonar para ir campo a través donde lo único que había que hacer era evitar pisar los cardos. Cada cierto tiempo teníamos que pasar por algún obstáculo natural como zanjas, arroyos secos o terraplenes que lo hacían más divertido. Al final llegamos a una pista que nos devolvió hasta Néstar donde nos esperaba una buena paella.


Un Saludo.



Amenizado por la música: Bob Dylan - Biograph