Palo de Cos - Monte Aa


Ya echaba de menos el monte y volver a tener las sensaciones que te brinda. Tenia pensado hacer algo cerca de casa no muy duro pero con alguna rampa con mucha pendiente. La ruta fue prácticamente la que hicimos en Enero, aunque con un par de variantes.

Salí el Sábado bastante más tarde de lo que tenia pensado porque me quede dormido. Nada más salir ya estoy delante de la primera subida, el Palo de Cos además por el lado de Santa Lucía. Es una de las subidas más duras de la zona, unos 2 kilómetros con una media del 17% y alguna zona rodando el 30. Despacito fui subiendo hasta que en una curva que estaba un poco rota me patinó la rueda y tuve que echar pie a tierra. Cuando volví a subir a la bici me salió un mastín de una cuadra que me hizo subir más rápido de lo debido y tuve que hacer otra parada porque me quedaba sin aliento. Al final llegué arriba sin más complicaciones. La bajada es una gozada, un sendero que baja por medio de una braña y con una trialera antes de llegar abajo. Abajo giro a la izquierda y segunda subida. Esta subida es mero tramite, una subida tranquila y sin complicaciones y bajada por una pista un poco rota que me deja en la carretera que sube hasta la campa de Ucieda.

Sigo un poco la carretera hacia Ucieda para subir por la pista del Helipuerto y luego bajar para Barcenillas. En esta subida me empezó a dar el Sol y a calentar demasiado. Tuve que parar en un bebedero a repostar el bidón y refrescarme un poco. Al continuar subiendo había tramos en los que no había nada de brisa y el Sol estaba justo encima mio haciendo difícil mantener un buen ritmo. Arriba descanso un poco y como una barrita para bajar a Barcenillas. La bajada esta llena de piedras y con zanjas para el agua bastante grandes y con alguna que te permita dar algún pequeño salto, muy divertido.

En Barcenillas vuelvo a coger agua y a buscar la última subida a Monte Aa. Voy por la carretera hasta Sopeña donde empieza la pista. Las primeras rampas llegan al 20% aunque al estar a la sombra se pasan bien. Luego tiene alguna que otra rampa durilla y a pleno Sol (por quedarme dormido por la mañana el Sol no perdona), voy subiendo despacito hasta llegar a una zona en la que el camino hace unas zetas donde lo pasé fatal, no por la pendiente que no era mucha pero no corría el aire y el Sol me daba de lleno en la espalda y parecía que me derretía. Estuve apunto de darme la vuelta aunque al final llegué hasta arriba con un par de paradas. Al bajar a Ruente tuve que parar en la fuente para volver a coger agua y de paso meter los pies en el agua para refrescar. Desde Ruente carretera hasta casa.


Un Saludo.


Amenizado por la música: Madness - The Liberty of Norton Folgate

This entry was posted on miércoles, 1 de julio de 2009. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0. You can leave a response.