Subida a Obios


Esta semana me tocó salir solo. Desde Mayo no había vuelto a salir solo y la verdad que se echaba en falta una ruta de las que me pasaba buena parte del día en el monte. En esta quizá no fue tan larga como me habría gustado pero no hacia muy buen tiempo por arriba.

Salí el domingo temprano, en cuanto se empezó a hacer de día y así llegar a la hora de comer a casa. A las 8:20 me puse en marcha camino de la Campa de Ucieda, 10 km para entrar en calor y coger las primeras sensaciones del día. No hacía mucho frío y parecía que iba a despejar. Se veía Peña Labra al fondo dándole los primeros rayos de Sol, lo que me hacia pensar que iba a tener un buen día por arriba. Según me acercaba a la Campa iba viendo que del tener un buen día nada. Por el bosque estaba saliendo la niebla y por arriba estaba nublado. Así llegue a la pista que sube al Moral, antes de empezar a subir me quite los guantes, en la subida no iba a pasar frío. Fui subiendo tranquilo y sin cebarme porque la última vez que intente subir a Obios con un día parecido no pude. Al principio no me encontraba muy bien, no me acababa de acomodar en el sillín y me molestaba la cala derecha, poco a poco se fue pasando, menos lo del pie que seguía molestando. Salvo por eso subí bastante bien hasta un poco más arriba de donde se acaba el bosque, donde me encontré a un pastor que estaba buscando a unos perros y me pregunto por ellos. Paré para decirle que los había visto un poco más abajo, con su consecuente empañamiento de gafas, y de paso para ponerme el chubasquero, más que llover era un calabobos de la niebla. La parada me vino muy bien, de la que volví a montar se me pasó el dolor del pie. Seguí para arriba hasta un poco antes del paso canadiense, donde me encontré con unos buitres al lado del camino, les intente sacar una foto pero me salieron borrosas, así que continué subiendo y uno de ellos me paso bastante cerca. Cuando llegue a la ermita de Moral ya llovía y me tuve que poner los guantes. Aproveché para comer algo antes de seguir, mientras comía oí pasar un coche por la pista pero no se le veía por la niebla.

Después del aperitivo llegaba lo bueno, no por las cuestas que son llevaderas sino por el camino, es todo pista pero de tierra y con lo que lleva lloviendo estas semanas tenia una capa de barrillo, que para subir no afecta mucho, salvo un par de tramos en los que hay rodadas, pero que en las bajadas que hay hasta Obios te salpica entero. Así que las bajadas las hice despacio para no calarme y quedarme frío antes de acabar todas las subidas. Este tramo le hice sin ver nada, sólo alguna vaca entre la niebla mirando como pasaba yo.

Arriba me encontré a un matrimonio que había subido con un todoterreno. Estuve hablando un rato con el hombre, me dijo que tenia a la mujer un poco mosqueada por los baches y que se iban para abajo. De la que volvían a la pista se puso a pasar por una poza y se quedo atascado, ni para alante, ni para atrás. De allí no salia, y vaya espectáculo con la mujer todo cabreada diciendo que lo hizo queriendo. Por lo menos el tío iba preparado y tenia una polea en el maletero, lo que no había era ni un árbol, ni rocas para engancharlo. Al final lo engancho a una estaca consiguió sacarlo aunque estuvimos ahí más de media hora.

Después del lío en el que se metió ese hombre, me tocaba bajar. Empecé como cuando acabé de subir con niebla y llovizna que hacia que no viera nada por las gafas, así que iba mirando por encima de las gafas y después de casi comerme dos buenos morrillo que había en medio, tuve que frenar para no ir tan rápido porque no veía lo que me venia. Poco a poco se fue despejando un poco y saliendo los bosque de la niebla, lo que hizo que fuera parando cada poco, incluso pude ver la pista de Fuentes muchos metros por debajo de mi. Ante de llegar a la ermita del Moral se volvio a cerrar un poco y volvia a ver las figuras, en medio del camino, de lo que pensaba que eran caballos, pero al acercarme salió pitando un venao y otros 5 detras. De la que saqué la camara ya se habian perdido entre la niebla. Seguí bajando sin contratiempos, llenando me de barro. Desde la ermita del Moral hacia abajo me crucé con un monton de gente caminando, igual más de 6 grupos de varias personas y en Ucieda otros tantos. Para no bajar todo por la pista cogí un camino, que hay un poco más abajo del paso canadiense, y que baja por Las Rozas. El bosque estaba precioso. La bajada por aquí estaba muy divertida, por lo menos la primera parte. Porque al final se me complico un poco la cosa, empezando por un tramo en el que frenando se me bloqueo la rueda de alante y empezo a derrapar, y aunque no me caí me quedé en medio de un escajal. Después de esto empezo lo malo, una de las calas no me entraba, intentando meterla me desequilibro la otra cala no me sale y me caigo de parado (ya tocaba la primera caida por culpa de los automáticos). Luego el sendero pasa a un camino lleno de hojas que esconden piedras y ramas traicioneras, después de algún susto llego a un escalón con un tronco delante, lo intento pasar y salgo por orejas. Al final conseguí salir de allí, aunque me tuve que sacar una foto con unas tias, que estaban obstruyendo un puente, para que me dejaran pasar. Y ya carretera hasta casa.


Un Saludo.

Amenizado por la música: The Bustups - They're Airbone

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2 Responses to “Subida a Obios”

Anónimo dijo...

los grupos d gente venian d corrales a ucieda (grupo d montaña)
me gusta leerte ,
una pena x el dia otra vez sera.
saludos

Anónimo dijo...

Bonitas fotos, sobre todo la de la ermita del Moral. Una pena que con este tiempo no podamos disfrutar de la montaña como nos gusta.

Saludos.