
¡Vaya fin de semana! El Luismi nos preparó un rutón de los que te dejan con agujetas el primer día de la semana. No hubo que subir cuestas pero tampoco que bajarlas, todo el camino dando pedales.

El sábado madrugamos bastante para ir a Alar del Rey, punto de salida. Aunque tuvimos que hacer una parada para desayunar en Nestares.
Un poco antes de las 10 ya estábamos en el punto de salida preparándonos con mucho frío. La ruta la empezamos un grupo de diez (Chico, Manu, Milio, Borja, David, Guillermo, Josemi, Fran, Chema, y yo). Para las 10 ya estábamos rodando por el pueblo en busca del inicio del canal. Dimos un par de vueltas por las callejas para que se ubicaran los guias y al final lo encontramos sin problemas. Fuimos cogiendo ritmo los primero kilómetros y de paso entrar en calor, aunque ya asomaba el sol hacia un aire bien fresquito.
En la primera esclusa que nos topamos estuvimos un rato parados y sacando unas fotos, seria por la novedad porque t
odavía nos quedaban algunas mucho más espectaculares por ver. Continuamos la marcha a buen ritmo por al lado del canal, hasta que sobre el kilómetro diez tuvimos que desviarnos porque el canal cruzaba al río. Nosotros fuimos hasta el puente del tren, para cruzar el río, por el único tramo de sendero de la ruta. Después de pasar el puente estuvimos un rato decidiendo el camino, aprovechamos para empezar a quitarnos la chaquetas aunque todavía hacia algo de fresco. Cogimos camino recto y fuimos campo a través para llegar al canal de nuevo donde sacamos la foto de grupo.Seguimos con la marcha hasta que al poco se salir nos tocó el primer pinchazo del día, Milio pinchó la rueda delantera. Entre cuatro solucionaron bastante rápido el percance, para seguir dando pedales. La pista estaba en buen estado y los kilómetros pasaban volando, sobre el 30 hicimos una parada para alimentarnos un poco. Paramos en un puente al lado de una esclusa con la salida de agua lateral. Mientras estábamos comiendo pasó por allí un tractor de más de 30 años, una reliquia.

Así seguimos hasta Fromista, donde paramos a comer. Algunos se adelantaban y esperaban en los puentes de las esclusas. Sólo hubo un tramo un poco peor entre Osorno y Fromista con piedra suelta que costaba un poco más y la bici se meneaba a los laos, salvo por eso no hubo problema en llegar a Fromista. En Fromista nos encontramos con una esclusa que salvaba unos 20 metros de altura. De la presión el agua salia a chorros entre las juntas de las piedras.
Después de comer, y sin hacer la digestión, cogimos las bicis. Al llegar al canal Borja, Chema y yo nos fuimos por un lao del canal y los demás se cogieron el otro. Y así fuimos unos kilómetros hasta el siguiente puente. Donde nos juntamos a ello, porque su lado tenia m
ejor firme. La verdad que el paisaje cambia poco aunque en la parte que se acerca a Palencia puede que haya algo más de vegetación por los bordes del camino. Llegamos hasta la segunda de las esclusas grandes y creo que el mayor desnivel de toda la ruta, aunque seria para la vuelta porque tocaba bajarlo. En este punto el canal deja el agua del río Pisuerga y lo coge del Carrión en una pequeña represa. La esclusa la estaban reparando, así que habrá que volver otro año a ver como funciona. Después de unas fotos y de charlar un rato con un señor que andaba por allí, nosotros seguimos a lo nuestro, bajamos la cuesta y para alante. Ya no quedaba casi nada,
aunque nos retrasamos bastante con los pinchazos de Chico que tuvo como tres en la misma rueda (creemos que fue por las bandas de kevlar que llevaba). Así llegamos a la última esclusa, la de Grijota, donde el canal de divide en dos. Esta también era de las grandes, 4 compuertas. De aquí hasta Palencia no hubo más, salvo el último pinchazo de Chico y las peripecias por las calles de Palencia para encontrar el hostal. Para las 8 de la tarde ya habíamos llegado.El domingo por la mañana Chico y Manu tuvieron que abandonar la expedición por motivos personales. En el desayuno corrían rumores de que íbamos a subir la media a la vuelta y no se equivocaron. Después del desayuno y de arreglar un pinchazo de Chema nos pusimos en marcha y en media hora estábamos en la esclusa de Grijota a unos 10 kilómetros de Palencia. Eso sí, tuvimos que esquivar a unos cuantos pescadores con unas cañas de unos 4 metros atravesadas en mitad del camino. Parecía una romería aquello, gente y coches por todos laos y eso que eran las 9 de la mañana. Seguimos a buen ritmo, incluso rondando los 30 km/h en algún momento. Como en la ida paramos a los treinta y pico kilómetros para comer algo. Paramos al lado de un caseto que tenia un
a barca en el canal, y como no, aprovechamos para hacer un poco el tonto en ella. Después del relax volvimos a tomar el ritmo crucero de antes de la parada y nos plantamos en Fromista en menos de 3 horas, paramos a tomar algo en un bar y seguimos. Al salir de Fromista nos cruzamos con un montón de gente haciendo el Camino de Santiago.Ahora estábamos otra vez en el peor tramo de la ruta, lo que nos hizo bajar un poco el ritmo aunque no dejó de ser bueno. Nos quedaban algo
más de 20 kilómetros para llegar a Osorno, donde íbamos a comer y a alguno le pasaba factura la juerga del sábado. Así, llegamos hasta la subida de Osorno, no se subirán ni 30 metros, pero con la grava suelta y después de 170 kilómetros hubo que apretar un poco los dientes. Nos tuvimos que desviar un poco para ir a comer pero nadie rechisto, no había otro sitio.Después de comer cogimos otra vez las bicis, dí unas pedaleadas de pie para coger ritmo y estirar un poco, y en cuanto me senté parecía que lo había hecho encima de un brasero, como dolía.
De la que llegábamos al canal otra vez se pasó el dolor. Volvimos a coger la pista del canal, que mejoraba respecto al tramo anterior pero los baches se dejaban notar más. Llegamos hasta un puente donde el canal cruzaba sobre el río, allí, menos Borja y yo, los demás cruzaron por debajo para evitar un tramo que todavía no estaba hecha la pista. Borja y yo seguimos un rato solos para esperarlos donde un barco que habiamos visto el dia anterior y seguia en el mismo sitio.Desde aquí hasta Alar lo hicimos sin contratiempos y con el ritmo del inicio del dia, sólo alguna parada para hacer fotos y al cruzar por la via del tren que nos topamos con el tren de alta velocidad. Para las cinco ya habiamos llegado a Alar, dos horas y pico menos que a la ida, aunque no tuvimos ningún pinchazo.

Un Saludo
Amenizado por la música: The Reggae History - The Beginning



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